Basado en Miami, Florida, Creativeye.Reviews es el blog de la comunicadora Mariana Azpurua donde se pasea por todo lo que existe "entre lo sublime y lo profano"

 

Las esperanzas de Venezuela

Las esperanzas de Venezuela

Aunque parezca un cliché –que lo es-, Venezuela está viviendo su noche más oscura. Lo peor es que tristemente, tampoco es que hayamos alcanzado ese punto de oscuridad que precede al alba. En lo absoluto. Nos faltan todavía largas horas para el amanecer. Sé que dirán que es una opinión muy negativa y que inclusive me atacarán por intentar erosionar sus ilusiones. Ya estoy acostumbrada. Para mi asombro, tuve que aprender por experiencia que nadie tolera con tranquilidad que le “pinchen el globo” y que no importa cuán lógica sea la exposición del por qué sus aspiraciones no son viables, mientras lo crean así, no habrá argumento en contra que valga.

Cuando la esperanza fue electoral, me convertí en “ave de mal agüero” y “antipatriota” porque mi sentido común me advertía a gritos que si un gobierno -eso incluye a cada uno de los que lo representa en sus diferentes instancias-, al abandonar el poder queda expuesto por el cúmulo de sus actos a la justicia ordinaria, no corre el riesgo de batirse en buena lid en una contienda donde podría perderlo. Es muy fácil de observar, no requiere de conocimientos especiales ni formación particular. Pura lógica de nivel básico. Ahora, si además dicho gobierno controla a los entes que deciden quién gana o quién pierde… ¿Habría motivo en el universo que le hiciera usar esa ventaja en beneficio del contrario? Sí…una súbita “Iluminación Divina” que lo inclinara hacia la justicia. Sin embargo me temo que en esos espíritus tan malignos, la hendija por donde podría entrar un haz de esas características, se encuentra sellada a cal y canto.

Me llevé más de una reprimenda por presentar este hecho en todos los formatos que pude, con la muy equivocada idea de que el problema para hacerme entender radicaba en la fórmula de mi discurso. Más tarde, cuando otros llegaron por sí mismos a igual conclusión – que de tan obvia era ineludible- y la presentaron como una idea fresca recién salida de sus preclaros cacúmenes, fue acogida con gran aceptación: Se había agotado la vía electoral… ¡que nunca había existido!

Ahora tenemos la edición dos del ataque de esperanza popular: la aplicación de la “Carta Democrática Interamericana”, suscrita por los países miembros de la Organización de Estados Americanos, con el objeto de preservar las democracias del continente. Lo primero que me gustaría recomendar a quienes tengan a bien leerme, es echarle un vistazo a la susodicha carta. Más abajo les dejo un link al documento en español en la página del organismo.

Y ahora permítanme una corta explicación que puede abreviarles la lectura: la Carta se redactó en una sesión plenaria el 11 de Septiembre de 2001, motivada por el atentado sufrido por Estados Unidos a manos de terroristas islámicos. El documento da inicio de la siguiente guisa:

“…CONSIDERANDO que la Carta de la Organización de los Estados Americanos reconoce que la democracia representativa es indispensable para la estabilidad, la paz y el desarrollo de la región y que uno de los propósitos de la OEA es promover y consolidar la democracia representativa dentro del respeto del principio de no intervención;

 RECONOCIENDO los aportes de la OEA y de otros mecanismos regionales y subregionales en la promoción y consolidación de la democracia en las Américas;

 RECORDANDO que los Jefes de Estado y de Gobierno de las Américas reunidos en la Tercera Cumbre de las Américas, celebrada del 20 al 22 de abril de 2001 en la ciudad de Quebec, adoptaron una cláusula democrática que establece que cualquier alteración o ruptura inconstitucional del orden democrático en un Estado del Hemisferio constituye un obstáculo insuperable para la participación del gobierno de dicho Estado en el proceso de Cumbres de las Américas;…”

Y continúa en ese tenor hasta justo antes de llegar al articulado donde dice: “…TENIENDO EN CUENTA el desarrollo progresivo del derecho internacional y la conveniencia de precisar las disposiciones contenidas en la Carta de la Organización de los Estados Americanos e instrumentos básicos concordantes relativas a la preservación y defensa de las instituciones democráticas, conforme a la práctica establecida…”  

Y justo aquí es donde hay que dejar muy claras cosas tales como que, a pesar de que “DEMOCRACIA” quiere decir “gobierno del pueblo”, en ninguna democracia del mundo es el pueblo el que gobierna sino el “gobernado” y que nosotros, legitimando a nuestro gobierno forajido al debatir con él mediante el uso de mecanismos democráticos -elección tras elección-, así como aceptando el establecimiento de acuerdos y negociaciones a través de la MUD, lo hemos consolidado como una democracia participativa y representativa, de acuerdo a las normas y preceptos aceptados por los organismos internacionales, de modo que cada acto de repudio de NOSOTROS contra sus acciones, se convierte en un atentado en contra de la Democracia, un acto ilícito de rebelión y un ataque a la Constitución, con consecuencias como las siguientes: Aun cuando el parlamento hondureño, investido de su poder de representación de la voluntad popular y el bien común, depuso al presidente Mel Zelaya por hechos de corrupción y traición a la Patria, a partir de su derrocamiento en 2009 y hasta 2011, Honduras fue castigado con la suspensión de su participación en la OEA y el mundo entero le acusó de anti-demócrata. Es decir: “tienes razón, pero vas preso”.

La segunda cosa que me parece requiere de aclaración es la siguiente: El único artículo de la Carta Democrática Interamericana que sanciona con una acción objetiva a quien infrinja la normativa prevista, es el Artículo 21, el cual reza de la siguiente manera:   

“Cuando la Asamblea General, convocada a un período extraordinario de sesiones, constate que se ha producido la ruptura del orden democrático en un Estado Miembro y que las gestiones diplomáticas han sido infructuosas, conforme a la Carta de la OEA tomará la decisión de suspender a dicho Estado Miembro del ejercicio de su derecho de participación en la OEA con el voto afirmativo de los dos tercios de los Estados Miembros. La suspensión entrará en vigor de inmediato.

 El Estado Miembro que hubiera sido objeto de suspensión deberá continuar observando el cumplimiento de sus obligaciones como miembro de la Organización, en particular en materia de derechos humanos.

 Adoptada la decisión de suspender a un gobierno, la Organización mantendrá sus gestiones diplomáticas para el restablecimiento de la democracia en el Estado Miembro afectado.”

Artículo este el cual fue, precisamente, el que se le aplicó a Honduras en su momento. No existe otro castigo, como tampoco “cascos azules” que vengan a proteger al pueblo sometido al hambre y al escarnio por su gobierno “democráticamente electo”. La OEA existe desde 1948, díganme: ¿Dónde estaba diez años después mientras en Estados Unidos mataban a los negros en su lucha por el derecho a ser tratados como personas?... O mientras las dictaduras de Latinoamérica se imponían a sangre y fuego frente a sus ojos… ¿Qué ha hecho la OEA para ayudar al pueblo cubano a salir de la dictadura que lo oprime por más de 50 años? La corrupción, las desapariciones de personas, la guerrilla, el paramilitarismo, el narcotráfico, el tráfico humano, la explotación infantil, la prostitución infantil, el hambre, la falta de educación, son problemas que no han desparecido -ni siquiera disminuido- gracias a sus gestiones…

Perdónenme por favor si nuevamente empaño sus esperanzas y les pido que pensemos en otras soluciones. En la OEA los fortalecidos son siempre los gobiernos, no sus pueblos.

http://www.oas.org/OASpage/esp/Documentos/Carta_Democratica.htm

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